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miércoles, 16 de octubre de 2013

Venciendo la resistencia al cambio

Venciendo la resistencia al cambio.

Todos sabemos que el cambio es un proceso natural que viven todos las organizaciones y todas las personas. La Teoría General de Sistemas dice que todos los sistemas abiertos necesitan estar constantemente cambiando para derrotar a la entropía y poder seguir funcionando de forma efectiva. Sin embargo, demasaiado a menudo la reacción de las personas es irracional e impredecible.  Generalmente las reacciones al cambio se producen por el miedo, miedo a arriesgarnos y a salir de nuestra zona de confort, miedo a la incertidumbre económica cuando los cambios implican al trabajo o a los negocios, a la pareja, miedo al fracaso en definitiva. Pero aunque no aceptemos las causas del cambio, cuando éste es inevitable, sin duda sufriremos sus consecuencias, por tanto de nada sirve la resistencia porque empeorará nuestra situación.

1. Etapas en el proceso de cambio (Dr. Ramiro Ponce)

Las etapas que una persona o una organización atraviesan, segun Elizabeth Kübler Ross da para las etapas del duelo –con base en pacientes terminales, cuando algo cambia en su vida personal o profesional, muchas veces se parecen a las etapas de un proceso de duelo

1. La Negación:

Asumimos que no es cierto que las cosas hayan cambiado o que vayan a cambiar (esto se da lo mismo en un proceso psicoterapéutico ante un insight que se asocia con la pérdida de autoestima por ejemplo, que en un proceso de cambio organizacional, cuando se menciona a un grupo que se trabajará de manera distinta por ejemplo). Negamos que "la ola" (el cambio) está ocurriendo o que va a ocurrir.

En las organizaciones, es frecuente que algunos grupos – a veces los sindicatos, a veces los mandos medios- tiendan a quedarse estancados por un tiempo en esta etapa. Es decir, que su postura es "Aquí nada va a cambiar". Esto contrasta con la postura de la alta gerencia "Debemos cambiar" y del personal operativo ("¿Dios mío..¿Cuándo va a cambiar esto"?).Por ellos es en los mandos medios, en los cuales –usualmente pero no siempre- suele encontrarse la mayor resistencia al cambio.

2. La cólera:

Nos enfadamos (con el jefe, con el terapeuta, con Dios), como una manera de lidiar con la realidad, en el momento en que ésta ya no puede seguir siendo negada. Culpamos a otros de lo que está ocurriendo y sentimos que hay cierta injusticia ("¿Por qué yo…?")

Cuando esta etapa se da en las organizaciones, cobra muchísima relevancia todo lo que tiene que ver con proveer información abundante, frecuente y consistente. Si esto no se hace, la cólera conduce a la invención de historias terribles y empeora las cosas. La idea que se vende en esta etapa a los colaboradores es la de la "relativa serenidad del cambio", y no la de la "seguridad garantizada". Es decir, que no sería honesto calmar la natural ansiedad de las personas garantizando, por ejemplo que no habrá ningún despido, cosa que con frecuencia ni los Directores saben a ciencia cierta.

Es más realista aclarar que lo grave, realmente, sería no cambiar, porque ciertamente, ese falso sentido de seguridad que proporciona una comodidad como la que tuvo IBM en los 80 o la Ford a fines de los 70, en el sentido de que ningún cambio era necesario, sí garantiza –como se ha visto históricamente- un fracaso organizacional ). Pensemos que si no somos nosotros los que cambiamos, los propios cambios serán los que nos obliguen a cambiar y seguramente lo harán de una forma más dramática.

(Aquí, al hablar de vender la "relativa serenidad del cambio" como una opción más realista que la de negar la necesidad del cambio y garantizar una falsa seguridad, me refiero a organizaciones que verdaderamente necesitan el cambio, no a aquellas con Directores voraces y deshumanizados que por un euro más recortan cualquier cantidad de personal –lo que por cierto suele ser un búmerang, como lo demostró la famosa "reingeniería" cuando se aplicó en sus inicios con una mentalidad cortoplacista y voraz)

3. La Negociación:

Esta es una etapa de regateo interno, en la cual, para poder asimilar el "bocado" que representa la nueva situación, nos quejamos internamente (o también hacia fuera) sobre "si por lo menos", la nueva situación se hubiera dado de manera más benigna. ("Si por lo menos, me lo hubiera dicho de otra manera…."me hubieran dado más tiempo para adaptarme"…).

Cuando esta etapa se da en las organizaciones, usualmente, las personas han empezado a asimilar el cambio y han iniciado algunos intentos de adaptación al nuevo sistema. Este es un período de transición en el cual el cambio ha ganado parcialmente algunos adeptos, aunque por supuesto, algunos colaboradores aún estarán en la etapa de negación y otros en la etapa de cólera. Por ello, la empatía juega un papel importante en esta fase de negociación interna

4. El Valle de la Desesperanza Transitoria (VDT) (La Depresión Transitoria):

Aquí la realidad se ha vuelto innegable (es claro que la ex novia ya gusta a otro, o que el nuevo sistema de trabajo ha llegado para quedarse y que el antiguo sistema ya no volverá jamás). Ya no estamos cabreados, hemos dejado de regatear y se da el fenómeno de que transitoriamente nos sentimos vacíos, sin energía ni entusiasmo, desalentados. Tanto a nivel personal como organizacional ponemos en duda nuestra propia competencia y nuestra autoestima es frágil en esta etapa. Sin embargo, si nos "aguantamos" y aprendemos lo que la experiencia de cambio significa (y aquí la ayuda terapéutica, o al asesoría organizacional son importantes, cada una en su contexto) esta etapa es como un "invernar" transitorio, que nos fortalece y hace madurar.

En el contexto organizacional esta es la etapa más difícil. Es el equivalente al impasse psicoterapéutico. Las personas están claras de que el nuevo sistema ha llegado para quedarse pero aún no lo manejan del todo, y tienen que lidiar con esta frustración. Por otra parte, saben que no pueden regresar al sistema antiguo. Es como haber dejado un muelle, estar a mitad de camino rumbo a otro, cansado, pero sin opción de regresar al muelle de partida.

Hay al menos 5 elementos que son claves para que este VDT se haga menos largo y menos profundo y con frecuencia son éstos los que determinarán la diferencia entre el éxito o el fracaso del proyecto de cambio. Muy brevemente, diré que es necesario que haya:

a. Un líder reconocido como propietario del proceso de cambio que sea reconocido como íntegro, y que goce de alta credibilidad. O modelizar a alguna persona de referencia que haya afrontado con éxito el cambio.

b. Una visión razonablemente clara de cómo será el futuro. Sin una visión coherente, compartida y sentida, las personas no encuentran un sentido de propósito para el cambio. La visión es la regla-criterio que inspira y ayuda en los momentos difíciles. Si no, que lo digan –en otro contexto- aquellos que han pasado por procesos fuertes de psicoterapia y que descubren sus propios vacíos y se sienten vulnerables y en cierto sentido "desnudos" ante sí mismos. La visión organizacional del cambio, no se formula en este momento, pero es en esta fase en la que se torna vital para sostener el momentum del proceso de cambio.

c. Un sentido de urgencia positivo. No hay tiempo ahora para quedarse en la autocompasión todo el día. El líder tiene mucho que ver con reforzar todo el tiempo este sentido de urgencia positivo.

d. Capacitación para el cambio y sensibilización acerca de lo que está ocurriendo (Es distinto sentir que uno no va a poder lograr algo, y creer que de veras no lo va a lograr, que sentirlo y que venga alguien a decirle a uno: "Vas a salir adelante. Sólo se siente como si no fueras a lograrlo, pero sí lo vas a poder hacer). Aquí es dónde los psicólogos organizacionales, pueden hacer una diferencia vital entre el éxito y el fracaso del proyecto de cambio.

e. Retroalimentación y reconocimiento acerca de lo que se ha conseguido: Esto restaura la confianza temporalmente perdida durante esta fase del VDT. El líder ha de saber cuando ser asertivo y empujador y cuándo ha de reforzar los logros y reconocer no sólo los resultados sino el esfuerzo. Los colapsos del proceso de cambio, usualmente provienen en buena medida, de líderes a quienes en esta fase, sólo se les ocurre seguir presionando.

Por supuesto hay otros factores. Me he limitado a mencionar los que me parecen cruciales. No hay manera de evitar el VDT. Pero hay una diferencia del cielo a la tierra, entre cruzarlo sin ninguno de los cinco elementos mencionados y el poder disponer de éstos. La diferencia puede llegar a ser el éxito o el fracaso del proyecto de cambio.

5. La aceptación y el crecimiento:

Finalmente, una vez que salimos de la depresión transitoria, llegamos a aceptar el cambio, empezamos a probar fuerzas de nuevo (una nueva novia, el nuevo sistema de trabajo, una nueva actitud) y descubrimos que hemos alcanzado un nuevo estado de cierta tranquilidad y conciliación auténtica con nosotros mismos y que en el proceso hemos madurado y crecido, ya sea personal u organizacionalmente.

Ahora llega la fase en la que hemos incorporado el nuevo sistema. Queda ahora pendiente el institucionalizarlo, para que ese haga duradero. Cuando ya nadie nota que hemos cambiado en la organización (como lo han demostrado algunas líneas aéreas que han realizado cambios culturales importantes como Continental Airlines, Southwest, o los cambios reconocidos de Sears o General Electric), este es el mejor síntoma de que el cambio se ha institucionalizado. ¿Y ahora?. Bueno, ahora, hay que revisar de nuevo, qué otras opciones de cambio tenemos.

La perpectiva anterior, a veces es insuficiente para entender la resistencial al cambio. Por ello la complemento con el enfoque de cultura organizacional que presento a continuación.


Cambia la menara de pensar respecto al cambio.

2. Como afrontar los cambios.

Si pensamos en el cambio con miedo y como una amenaza, nos situamos en la zona del dolor y ya sabemos que cuando nuestro cerebro crea estas neuroasociaciones, se producirá una fuerte resistencia al cambio. Por tanto hemos de crear un fuerte apalancamiento interno, una motivación interior de que es necesario de que se produzca el cambio ya, una vez que tengamos esa palanca, hemos de eliminar la vieja pauta de resistencia, eliminar frases tales como.
- No puedo
- No voy a ser capaz
- Veo el futuro muy negro
- Es muy difícil
Cambiarlas por frases capacitadoras y a esas frases capacitadoras hay que asociarles emociones positivas fuertes, como por ejemplo el entusiasmo. Podemos ver una serie de acciones que nos pueden ayudar en el proceso del cambio.
Tenemos que crear una pauta nueva para el cambio, desde aprender algo, cambiar el sistema de gestión, cualquier cosa que nos sirva y reforzar esa nueva pauta recompensándonos cada vez que actuamos correctamente con respecto a nuestra nueva pauta.
Hemos de visualizarnos realizando lo que nos hemos propuesto y como hemos dicho aplicarle fuertes emociones positivas, de tal forma que se creen conexiones neuronales nuevas.
Hemos de ser consistentes con la nueva pauta para reforzar esas conexiones neuronales y que poco a poco se vayan rompiendo las viejas.
Por último, tenemos que comprobar como esa nueva pauta nos proporciona el placer que teníamos antes con la vieja pauta. Si conseguimos eso, estaremos en el camino de aceptar el cambio y crear nuevos caminos neuronales.

1.- Toma de decisiones. En lugar de estresarte y obsesionarte con la decisión perfecta, por qué no te planteas que tomes la decisión que tomes, será buena, porque eres capaz de apañartelas con el resultado final. Al fin y al cabo todos nos adaptamos a todo, y en muchos casos, puedes cambiar de opinión. ¿No es más tranquilizador pensar que pase lo que pase podrás sacar algo bueno y por tanto nunca tomarás una decisión errónea? Lo que haces es asumir la total responsibilidad de tu vida y aceptar que tú eres el responsable de que las cosas que están en tu mano salgan bien y, sobre todo, el responsable de tu actitud.
La toma de decisiones hace que cada vez nos sea más fácil seguir tomando decisiones, nos permite aprender de los fracasos para seguir tomando decisiones y por supuesto, nos amplía la zona de confort.

2.- Vivir en el presente. En el libro “El poder del ahora” hay una frase que dice “No dejes que el pasado distorsione tu visión del presente”. Es tan cierto que muchas veces vivimos en el pasado, recordando malas experiencias, traumas o miedos, y que eso hace que veas el presente con los ojos del pasado. Así que céntrate en el presente, en la persona que eres ahora no en lo que fuiste o hiciste antes.

De igual manera, no dejes que el futuro te preocupe demasiado, porque nadie sabe qué va a pasar. Por supuesto que eso no es nada fácil. A todos nos gusta anticipar las cosas (y con malos resultados, claro) y preocuparnos, de cosas que luego no llegan a suceder, tan sólo ocurren en nuestra mente que no para de rumiar. Céntrate en lo que puedes hacer ahora y libérate del futuro. Como mencioné antes quizá te ayude la idea de que, pase lo que pase, vas a ser perfectamente capaz de manejar las consecuencias. Date cuenta de la importancia de esa frase, si supieras que eres capaz de desenvolverte, de responder bien ante cualquier circunstancia, ¿por qué tener miedo? Y la realidad es que lo eres, o si no no habría tantísimos casos de personas que superan lo que parece insuperable. Incluso en las épocas más dificiles somos capaces de sacar lo mejor de nosotros mismos. No pierdas la perspectiva.


  3. Deja de esperar que algo o alguien te salve. Muchas personas viven esperando que un día pase algo o alguien que le cambiará la vida para mejor, y mientras esperan ese día, desperdician el presente. ¿Quieres estar satisfecha con tu vida, conseguir tus objetivos, disfrutar de lo que tienes? Pues deja de pensar que van a venir a sacarte las castañas del fuego y empieza a encargarte tú de tu vida. Poner tu vida en manos de un algo o alguien no es una buena idea y mucho menos si ni siquiera sabes si algún día va a llegar. Y si llegara, es mucho más satisfactorio hacerlo tú por tu cuenta. Si quieres ver cambios es hora de ponerse a trabajar empezando por  pequeños cambios que irán abriendo camino a cambios más grandes. Una de las ideas irracionales es la de esperar la recompensa divina o pensar que el mundo es justo, no hay que esperar tales cosas ni confiar en la suerte, hay que elaborar un plan estratégico, actuar, aprender de los errores y corregirlos.

4. Acepta el fracaso y los errores como parte de la vida y consideralos un paso más hacia la consecución de tus objetivos. No es tan difícil como parece, de todo se aprende, y aunque es algo muy dicho, ¡es la verdad! Prefiero llamarlo antes que fracasos resultados negativos o resultados adversos, hemos de cuidar nuestro vocabulario porque tal como hablamos pensamos y tal como pensamos actuamos, pero ésto lo veremos en otro artículo. Por tanto hemos de deshechar la visión catastrofista que nos paraliza, siempre hay un horizonte de luz, la historia nos lo demuestra, numerosas personas en situaciones desesperadas han salido adelante.


5. El cambio empieza hoy mismo. No debemos esperar un dia o un acontecimiento especial para que nos pongamos manos a la obra, ésto es sin duda lo más difícil de llevar a cabo, puesto que sólo cambiamos cuando el dolor que produce el seguir en nuestra zona de confort supera al de cambiar y muchas veces utilizamos subterfugios para evitar o dilatar el cambio (como es el caso de las adicciones al tabaco o al alcohol, al sexo, etc. que nos producen placer a corto plazo y nos mitigan el dolor)

6. Supera el miedo al cambio.

Puedes afrontar el miedo al cambio siguiendo estas recomendaciones:

-Recuerda que las dificultades son normales.
-Acepta un cierto nivel de riesgo en las decisiones.
-Evalúa con realismo los pros y contras de una opción.
-Aprender a apreciar diferentes posibilidades en la resolución de un problema.
-Piensa que cada opción tendrá cosas buenas y malas.
-No busques la solución perfecta sino la más aceptable.
-Pedir consejo no es una debilidad sino una actitud inteligente.
-Toma ejemplo de errores y aciertos ajenos también es una ventaja.
-Confía en ti mismo aún cuando no siempre aciertes, el ensayo error es una parte del proceso de aprendizaje. La confianza en uno mismo es fundamental.

Actuar pese al miedo es una actitud que nos capacita y nos evita dolor en el futuro.
- No necesitas la constante aceptación de los demás.
- Sé asertivo y no tengas miedo a decir no cuando así lo creas conveniente, ese es uno de los pilares de la autoconfianza.

7. Si algo no funciona cámbialo.
Desde que nacemos nos estamos enfrentando a cambios constantes, la época más difícil es la niñez y la adolescencia, una vez superada esa etapa de fuertes cambios luego resulta más fácil. La solución como hemos visto no es la resistencia y todo proceso de cambio empieza por la autoaceptación, aceptarse tal y como uno es porque la autoaceptación parte del autorrespeto y cuando nos respetamos evitamos las conductas autodestructivas que pueden producir placer a corto plazo, atajos que nos desvían de poder ser aquello que realmente queremos ser, se trata pues de ser conscientes de que si algo no funciona, permanecer en esa situación va a producir más dolor que el cambiarlo, aunque a corto plazo nos encontremos cómodos en lo conocido.

Por tanto la receta para iniciar el cambio pese a hacerme repetitivo sería.

- Acéptate tal y como eres con tus defectos y tus virtudes, nadie, absolutamente nadie es perfecto puesto que la perfección no existe, de hecho buscar la perfección es una conducta irracional, hemos de permitirnos errores y resultados adversos.
- Respétate y con ello evitarás conductas autodestructivas como las adicciones.
- Vincula el dolor al hecho de no cambiar y crea un fuerte apalancamiento interno, es decir, una fuerza que te impulse a cambiar por encima de todo.
- Fíjate unas metas y empieza por hacer pequeños cambios motivadores.
- Refuerza positivamente esas nuevas pautas, premiándote inmediatamente después de haber hecho lo correcto.
- Actúa pese al miedo, la mayoría de esos miedos como venimos viendo son irracionales y actuar pese al miedo nos capacita y aumenta nuestra zona de confort.
- Toma decisiones y sigue tomando decisiones sin miedo a equivocarte, de los errores se aprende.
- Vincula la nueva pauta con el placer con la ayuda del reforzamiento, de tal forma que las viejas pautas vayan desvinculándose.

8. Vive el proceso de cambio como un juego apasionante.

Para que nuestro cerebro acepte el cambio, ha de vincularlo al placer y qué mayor placer tomar ese proceso como un juego apasionante y divertido. Una palanca buena puede ser la pasión por aprender algo nuevo que te haga crecer como persona, que te desarrolle profesionalmente. Hay que ver las cosas con perspectiva, a esta vida venimos para aprender y disfrutar con el proceso sin preocuparnos excesivamente por el resultado; como se suele decir, lo importante es el viaje, no el destino, pues disfrutemos con el viaje. En el momento que armonizamos con las actividades que hacemos, que nuestras emociones son positivas y tenemos entusiasmo, nuestro subconsciente siempre busca los caminos para la realización eficiente de nuestras metas, ésto está más que dicho y es así. 

9. Modeliza lo que personas con éxito han conseguido.
Vivimos en la era de la información, tenemos infinidad de biografías de gente que alcanzó el éxito más que por su aptitud, por su actitud porque creyeron en algo fuertemente y con entusiasmo y no se dejaron paralizar por el miedo, historias de gente que ha roto paradigmas y han conseguido lo que nadie jamás consiguió y eran personas con una inteligencia normal. 
Además de estas personas que pueden parecer lejanas, todos tenemos ejemplos de gente conocida que han creído en un sueño y han actuado pese al miedo y que por supuesto han desarrollado su idea con éxito pese a haberse caído o haber fracasado alguna vez. Pues se trata de analizar a estas personas, ver como piensan, cuál es su actitud ante la vida, ver cómo para ellos los problemas son relativos y la mayoría de las veces se convierten en retos, como no piensan en las barreras y cómo siempre se ven teniendo éxito, jamás se visualizan fracasando o abrumándose por los problemas. Su apalancamiento interno es la necesidad constante de superación. No dudes en pedir consejo a estas personas.

10. Atrévete a hacer algo que jamás pensabas que ibas a hacer. 
La mejor forma de perder el miedo es hacer algo que siempre pensaste que no ibas a hacer, es impresionante lo que somos capaces de hacer con la motivación necesaria y que no hacemos porque nosotros mismos nos autosaboteamos, vale cualquier cosa, desde saltar de un trampolín, hablar en público, cantar en público, bailar, realizar un determinado trabajo. No pienses en el resultado tan sólo hazlo, es la forma más acertada de crear nuevas neuroasociaciones y de sentirnos capaces. Todas las personas que han alcanzado el éxito alguna vez se atrevieron a hacer algo que pensaban que era imposible para ellos y no se dejaron paralizar por el miedo. A veces es mejor cerrar los ojos y decir si, puedo hacerlo, que reflexionar en exceso dejando que nuestro cerebro nos de un empujón a nuestra vieja zona de confort.

11. Sé proactivo ante el cambio.

Para ser proactivo tienes que hacer lo siguiente.


  • Busca respuestas a problemas de difícil solución en vez de espera a que suceda algo.
  • No te limites a efectuar las actividades que se le solicitan sino que crea nuevas oportunidades por medio de la búsqueda de información.
  • Adapta su manera de hacer a las condiciones del entorno.
  • Ten capacidad para subordinar los impulsos a los valores.  
  • Toma la iniciativa y emprende la acción.
  • Sé perseverante; no abandones a la primera de cambio. 
  • Coopera con el grupo de profesionales aportando información y analiza las    aportaciones de los demás. 
  •  Busca constantemente información actualizada de tu área de trabajo. 
  • Ten asimilados perfectamente los procesos de trabajo y analízalos. 
  • Interpreta y explica conceptos y nueva información de manera efectiva. 
  • Conoce los recursos con los que puedes contar para realizar la tarea.  
  • Afronta positivamente el cambio.
 Desarrollar una conducta proactiva ayuda a afrontar problemas, prever consecuencias y orientarse a la innovación, de manera que cada persona pueda mejorar su competencia personal y profesional

3. Las dimensiones internas y externas del afrontamiento.

Las fuentes internas de estrés se originan en los esfuerzos psicológicos tendientes a manejar las dificultades. Los estilos conflictivos de pensamiento pueden ser causa de enorme agitación interna.

Consideremos, por ejemplo, el conflicto de Hamlet: '¿Ser o no ser?'. Este interrogante constituyó una profunda fuente de angustia, narrada de manera tan elocuente por Shakespeare. Diariamente todos experimentamos conflictos menores que consumen buena parte de nuestra energía y nuestra fortaleza psíquica. Conflictos sencillos relacionados con nuestras metas, como decidir entre ir al mercado o quedarnos en casa lavando la ropa, se cuentan entre los estresores de menor intensidad que, no obstante, tienen la capacidad de perturbarnos.

Todas las decisiones importantes crean conflictos internos hasta que se resuelven. Pero todos también experimentamos constantemente conflictos como, por ejemplo, los relativos a la crianza de los hijos. ¿Cuán estrictos o permisivos debemos ser? ¿Cómo expresarles afecto a nuestros hijos? ¿Cómo reaccionar cuando otra persona está en desacuerdo o tiene necesidades distintas de las nuestras? Muchos de estos conflictos surgen de la lucha entre aquella parte de nosotros mismos que quiere ser recta, honesta, respetada y diligente (aspectos que Freud llamó 'superego') y la que desea divertirse, descansar, estar cómoda y lograr sin demora lo que desea (el llamado 'id' por Freud).

Además de los conflictos internos, las emociones indeseadas constituyen otra fuente interna de estrés. A veces sentimos ansiedad o ira por algún acontecimiento del medio externo, pero a veces no les permitimos a esas emociones expresarse, y siguen mortificándonos, convirtiéndose en fuente interna de estrés. Cuando no podemos serenar nuestra mente o liberarnos de ciertas emociones, quedamos atrapados en un patrón de estrés interno.

Hemos visto que el estrés se puede originar en el medio externo, y que los conflictos o emociones de nuestra psique pueden perpetuarlo. La fuente del estrés guía, en parte, la elección del estilo de afrontamiento. Cuando identificamos claramente la fuente del estrés que sentimos, quedamos mucho más libres para elegir la manera de combatirlo. Conocernos a nosotros mismos nos ayuda a elegir. Podemos dirigir nuestros esfuerzos primordialmente hacia el mundo externo, o podemos trabajar en el mundo interno de nuestra psique. Los dos aspectos del afrontamiento, el interno y el externo, son igualmente importantes. Cuando reconocemos nuestro estrés y sus fuentes, aumenta nuestra capacidad de elegir la forma de sobreponernos.
Las personas extrovertidas o que tienen personalidad directiva se inclinan primero hacia la solución de los problemas externos. 
Las personas introvertidas o de naturaleza contemplativa tienden a observar primero en su interior y tratar de solucionar los problemas del mundo intrapsíquico del pensamiento, la imaginación y el espíritu, antes de intentar siquiera actuar sobre el entorno. Sin embargo, es importante anotar que todos tenemos la capacidad de utilizar mecanismos de afrontamiento internos y externos. En realidad, ambos son necesarios.

martes, 12 de marzo de 2013

Coaching de la autoestima III

Introducción.
Seguimos avanzando en el aprendizaje de la autoestima, en el primer artículo apuntábamos que muchas conductas irracionales de la edad adulta eran consecuencia del sustrato dejado por la infancia y la adolescencia e hicimos algún ejercicio para integrar el concepto del si mismo-niño en nuestra personalidad adulta para que no bloqueara nuestra psique. En este artículo, profundizaremos en el tema e incluiremos a otra subpersonalidad, el sí mismo adolescente. También aprenderemos que para tener una autoestima saludable es necesario que vivamos de un modo responsable.

1. La integración de la subpersonalidad del si mismo niño.

Existen diversas razones por las que la gente no puede perdonar al niño que lleva dentro:
  • Por la desaprobación o la minusvaloración de los padres, profesores u otros adultos de referencia en edad temprana
  • Por haber sentido marginación en el colegio
  • Por haber sido tímido
  • Por no haber impuesto mi carácter con determinada gente que tendía a abusar
  • Por no haberme considerado inteligente y avispado para desenvolverme en el colegio o en las relaciones con otros niños
Por todos estos puntos y por más circunstancias, podemos recordar al niño que fuimos con cualquiera de estas emociones: rabia, dolor, rencor, humillación, rechazo, repudio, etc.
Entonces tratamos a ese niño, en el teatro de nuestra psique con el desprecio con el que otros nos trataron y digo, en el teatro de nuestra psique, donde ese niño sigue existiendo como una subpersonalidad.

Punto de reflexión.

El sentimiento de rechazo que sentimos en nuestra edad adulta, suele provenir de nuestro interior, más que del exterior, precisamente por no comprender y perdonar a ese mi mismo-niño. Hablamos en realidad de autorrechazo. 

En los ejercicios que hagamos, aprenderemos a integrar a esa subpersonalidad del si mismo-niño, con el si mismo total, de esta forma dejaremos de estar enajenados de nosotros mismos y dejaremos de sentirnos como seres incompletos, evitaremos que el niño traumatizado aflore de nuestro subconsciente y de forma que no podemos controlar.
Los efectos perturbadores en la edad adulta de no integrar a esta subpersonalidad son:
  • Mostramos una conducta infantil
  • Caemos en modelos de dependencia inapropiados
  • Nos volvemos narcisistas
  • observamos el mundo con los ojos de un niño, como si perteneciera a los "mayores"
Si por el contrario integramos al si mismo-niño, lo tendremos a nuestro lado, aportándones espontaneidad e imaginación. Vamos con un ejercicio para empezar a entablar el primer contacto con el niño.

Ejercicio.
Imagina un paisaje relajante, tranquilo, un camino rural y a lo lejos contempla a un niño sentado bajo un árbol, al acercarte, compruebas que es el niño que fuiste una vez. Siéntate junto al niño y entabla un diálogo con él; habla en voz alta para profundizar en la experiencia. ¿Qué queréis y necesitáis deciros el uno al otro?
Si tienes fotografías de tu niñez, relájate, respira hondo y contémplalas, en caso de no tener hazlo imaginando.Con este ejercicio empezarás a hacer visible a ese niño para poder tratarlo con seriedad.Haz esta práctica durante dos o tres semanas.
  • ¿Cómo era tener cinco años?
  • ¿Cómo imaginas que experimentabas tu cuerpo entonces?
  • ¿Cómo era sentirte triste?
  • ¿Cómo era sentirte emocionado y excitado?
  • ¿Cómo era vivir en tu casa?
  • ¿Cómo te sentías?
Ejercicio.
Seguimos con los ejercicios de completar oraciones, con ello lograremos un mayor nivel de integración, lo importante es hacerlo a buen ritmo, sin pararse a pensar mucho, dejemos que hable nuestro subconsciente, da igual que consideremos que las respuestas son contradictorias o lo que sea.
  1. Cuando tenía cinco años.....
  2. Cuando tenía diez años.....
  3. Si recuerdo cómo era el mundo cuando yo era pequeño......
  4. Si recuerdo cómo era mi cuerpo cuando yo era pequeño.....
  5. Si recuerdo cómo era la gente cuando yo era pequeño.....
  6. Con mis amigos yo me sentía.....
  7. Cuando me sentía solo, yo.....
  8. Cuando me sentía excitado, yo.....
  9. Si recuerdo qué me parecía la vida cuando yo era pequeño......
  10. Si el niño que hay dentro de pudiera hablar, diría.....
  11. Una de las cosas que tuve que hacer de niño para sobrevivir fue.....
  12. Una de las maneras en que trato a mi si mimo niño como lo hacía mi madre es.....
  13. Una de las maneras en que trato a mi si mimo niño como lo hacía mi padre es.....
  14. Cuando el niño que llevo dentro se siente ignorado por mi....
  15. Cuando el niño que llevo dentro se siente criticado por mi....
  16. Una de las maneras en que suele causarme problemas es.....
  17. Sospecho que estoy obrando a través de mi si mismo niño cuando....
  18. Si ese niño fuera aceptado por mi.....
  19. A veces, lo difícil de aceptar a ese niño que llevo dentro de mi.....
  20. Si perdonara más a mi si mismo niño.....
  21. Yo sería más amable con el nño que tengo en mi interior si.....
  22. Si escuchara las cosas que ese niño necesita decirme.....
  23. Si aceptara plenamente a ese niño como una parte valiosa de mi.....
  24. Comienzo a darme cuenta de....
  25. Cuando me miro desde esta perspectiva......
Es conveniente realizar el ejercicio varias veces, en intervalos de un mes sin mirar las respuestas anteriores, las respuestas serán distintas cada vez, con ello, llegaremos a reflexiones más profundas y a una mejora considerable de la autoestima.
Para la curación de las heridas profundas, propongo el siguiente ejercicio.

Ejercicio.
Completa las oraciones:
  1. Cuando yo tenía cinco años.....
  2. Una de las cosas de mi si mismo niño de cinco años necesitaba de mi y nunca ha obtenido es....
  3. Cuando mi si mismo niño de cinco años trata de hablarme....
  4. Si estuviera dispuesto a escuchar a mi si mismo niño de cinco años con aceptación y compasión....
  5. Si me niego a atender a mi si mismo niño de cinco años.....
  6. Al  pensar en volver al pasado y ayudar a mi si mismo niño de cinco años.....
Ahora repite el mismo ejercicio con tus si mismos niños de seis, siete, ocho, nueve, diez, once y doce años.
Al realizar estos ejercicios de completar oraciones conseguirás un buen sentido de tu si mismo niño como entidad psicológica, entonces realiza el siguiente ejercicio de PNL.

Ejercicio.
Emplea cualquier tipo de imágenes que te resulten de utilidad con sus correspondientes submodalidades; auditivas, cinestésicas (sensaciones de tacto), imagina que tu si mismo niño está de pie frente a ti.
Sin decir nada, imagina que estrechas a ese niño entre tus brazos, acariciándolo con suavidad e intentando entablar una relación de afecto, permite que el niño responda o no, pero permanece firme y suave. Deja que él te toque las manos, los brazos y que su pecho te transmita la aceptación, compasión y respeto.

 2. La integración de la subpersonalidad si mismo adolescente.
Al igual que pasaba con el niño, cada uno de nosotros llevamos en el teatro de nuestra mente al adolescente que fuimos una vez, si aceptamos e intimamos con nuestro si mismo adolescente, este nos transmitirá energía e idealismo y nos hará ver las posibilidades infinitas que nos ofrece la vida.
Pero si lo ignoramos, lo rechazamos o lo negamos, nos saboteará en el momento menos indicado, con nuestro jefe, con nuestras relaciones sociales, con nuestra pareja, etc, actuando con la falta de juicio propia de la adolescencia o propiciando la rebeldía contra alguna figura paternal de autoridad.
Igual que podemos rechazar al niño que fuimos, también podemos hacer lo mismo por el adolescente, las causas, diversas:
  • Era torpe en mi adolescencia
  • Me sentía solo
  • El mundo me parecía extraño y desconcertante
  • Era tímido con el sexo contrario o en mis relaciones sociales
  • Estaba acomplejado físicamente
  • Mi apocamiento en determinadas situaciones
  • Mi rebeldía mal entendida
  • Los abusos de autoridad por parte de padres u otros adultos
Ejercicio.
Al igual que hacíamos con el si mismo niño, si tenemos fotografías de nuestra época adolescente, las contemplamos durante unos minutos, luego respiramos relajada y profundamente hacia el abdomen. Penetra en tu interior y contesta a las siguientes preguntas.
  1. ¿Cómo es ser un adolescente?
  2. ¿Cómo imaginas que experimentabas tu cuerpo entonces?
  3. ¿Cómo era vivir en tu casa?
  4. ¿Cómo te sentías?
Verás como recibes una experiencia más rica de quién eres en realidad, recíbela con aceptación y respeto.

Ejercicio.  
Seguimos completando oraciones, después de haber hecho los ejercicios para integrar a tu si mismo niño, practica estas oraciones todos los dias durante dos o tres semanas. Verás como a medida que integres a tu si mismo adolescente, te sentirás más entero, más integrado y con mayor armonía interior. Escribe como de costumbre, de seis a diez finales para cada oración.
  1. Cuando llegué a la adolescencia....
  2. Cuando tenía catorce años.....
  3. Cuando tenía dieciseis años.....
  4. Cuando entré en la escuela secundaria sentí....
  5. Con mis amigos adolescentes me sentí.....
  6. Con el sexo opuesto me sentía....
  7. De adolescente, una de las cosas que tuve que hacer para sobrevivir fue.....
  8. De adolescente, cuando me enfadaba, yo....
  9. De adolescente, cuando sentía dolor, yo.....
  10. De adolescente, cuando sentía miedo, yo....
  11. De adolescente, cuando me sentía solo, yo....
  12. De adolescente, cunado me sentía excitado, yo....
  13. Cuando tenía dieciocho años, yo....
  14. Si el adolescente que hay en mi pudiera hablar, diría.....
  15. Una de las maneras en que trato a mi si mismo adolescente tal como lo hacía  mi madre es....
  16. Una de las maneras en que trato a mi si mismo adolescente tal como lo hacía  mi padre es.....
  17. Cuando mi mi mismo adolescente se siente ignorado por mi.....
  18. Cuando mi mi mismo adolescente se siente criticado por mi......
  19. Una de las maneras en que mi si mismo adolescente me causa problemas es....
  20. Si mi si mismo adolescente se sintiera escuchado y respetado por mi.....
  21. Si mi mi mismo adolescente sintiera que yo tengo compasión por sus esfuerzos.....
  22. A veces, lo difícil de aceptar al mi mismo adolescente que llevo en mi interior es....
  23. Si perdonara a mi mismo adolescente....
  24. Si perdonara más a mi mismo adolescente....
  25. Si respondiera más a las necesidades del adolescente.....
  26. Una de las maneras en las que mi mismo adolescente, podría ayudarme en mi vida es....
  27. Una de las cosas que aprendo de mi mismo adolescente es.....
  28. Comienzo a sospechar que ......
  29. Si me permito comprender lo que he escrito.....
Punto de reflexión.
Los finales hablan por si mismos, cuando nos declaramos la guerra a nosotros mismos, creamos un adversario al que no podemos vencer, cuando nos aceptamos y respetamos, creamos un aliado.  
 
 Ejercicio.
Ahora volvemos a plantear unas oraciones más avanzadas como hicimos con el mi mismo niño, pero ahora para tu mismo adolescente; completas las oraciones.
  1. Cuando tenía trece años, una de las cosas que mi si mismo de trece años necesita de mi y nunca ha obtenido es....
  2. Cuando mi si mismo de trece años intenta hablarme....
  3. Si estuviera dispuesto a escuchar a mi si mismo de trece años con aceptación y compasión....
  4. Si me niego a atender a mi si mismo de trece años....
  5. Al pensar en volver atrás a ayudar a mi si mismo de trece años....
Después, haz lo mismo año a año hasta los diecinueve o incluso más allá. Verás como te sientes más completo e integrado.

Ejercicio.
Como hicimos con el si mismo niño,  imagina ahora que estás en una zona rural, tranquila y que a lo lejos ves a alguien bajo un árbol, te vas acercando y ves que la persona que está allí es tu mi mismo adolescente. Utilizando la imaginación, colócate frente a él.
  • ¿Qué sentís ambos al miraros mutuamente?
  • Extiende tus brazos hacia él en señal de compasión y cariño y experimenta qué es lo que sientes.
  • Comunícate no con palabras, si no con las manos, los brazos, el cuerpo en general, mostrándole tu afecto y tu cariño.
Este ejercicio tan sólo lleva unos minutos, realizalo todos los dias durante dos meses y observarás la diferencia en la forma de experimentarte a ti mismo y pondrás fin a la guerra que durante años has mantenido con esta subpersonalidad en tu psique.Para completar el ejercicio, puedes llevar un diario y completar con unos seis finales la oración. Estoy empezando a sentir.... Verás sin duda los progresos. 

3. Vivir de un modo responsable.
Las personas con alta autoestima son responsables de sus decisiones y de sus actos, llevan a cabo una vida activa en vez de pasiva. No esperan a que otros hagan realidad sus sueños; se hacen preguntas del tipo:
- Ante un problema se preguntan.
  • ¿Qué puedo hacer para solucionarlo?
  • ¿Qué cosas tengo a mi alcance para poder actuar?
  • Si algo ha salido mal. ¿Qué es lo que pasé por alto para que no vuelva a ocurrir?
  • ¿En qué equivoqué los cálculos?
- Lo que no hacen ante un problema.
  • Lamentarse constantemente por el problama
  • Buscar a otros para que lo solucionen y desentenderse
  • Se autoinculpan constantemente
Recordemos el principio de causalidad recíproca. Si realizas actos que causan buena autoestima, ésto es síntoma de tener buena autoestima y de retroalimentarla.

Punto de reflexión.
Actitud activa==> te gustas más y tienes más autoestima==>Te sientes más apto para la vida y más feliz==> mejora tu autoestima==> tienes actitud más activa==>......

La autorresponsabilidad implica.
  • Soy responsable de mis elecciones y de mis acciones
  • Soy responsable del modo en que utilizo mi tiempo
  • Soy responsable del nivel de conciencia que aplico a mi trabajo
  • Soy responsable del tipo de trato que doy a mi cuerpo
  • Soy responsable de las relaciones que decido entablar y de las que decido mantener
  • Soy responsable del modo en que trato a los demás; padres, hijos, amigos, jefes, subordinados, etc.
  • Soy responsable del tipo de significado que doy a mi existencia
  • Soy responsable de mi felicidad
  • Soy responsable en mi vida en lo material, lo emocional, lo intelectual y lo espiritual.
Hay que aprender a cambiar las preguntas que nos hacemos a nosotros mismos. Citaremos algunos ejemplos.
  • En vez de decirte. ¿Por qué soy tan pasivo? Di ¿Por qué estoy actuando en este momento de forma pasiva?
  • En vez de decirte. No puedo ocuparme de tal o cual cosa, pregúntate. ¿Por qué no me permito experimentar los sentimientos que me produce tal o cual cosa?
  • En vez de lamentarte porque todo te sale mal. Di, ¿qué estoy haciendo para que ésto no me salga bien?
  • En vez de lamentarte diciendo ¡nadie me entiende! Pregúntate, ¿por qué y cómo lo hago difícil para que la gente me entienda?
  • En vez de decir "fracaso en todo lo que hago", pregúntate, ¿qué acciones equivocadas estoy llevando a cabo para que lo que intento me salga mal?
No siempre tenemos que considerarnos responsable de todo, en ciertas ocasiones dependemos de los actos de los demás, de actos que no podemos controlar y si nos sentimos responsables de algo que no podemos controlar, nuestra autoestima se resentirá, porque hacemos depender el logro de nuestros objetivos de cosas que no controlamos, luego, tenemos que aprender a ver las cosas con perspectiva.

De lo que si somos responsable es de la actitud que tenemos ante otras personas y ante su conducta y ante las circunstancias que no controlamos, no de las circunstancias en si, si no de nuestra actitud ante ellas.

Ejercicio.
Completa las siguientes oraciones del modo habitual.
  1. A veces cuando las cosas no van bien, me convierto en un ser indefenso mediante.....
  2. Lo bueno de ser una criatura indefensa es.....
  3. A veces trato de evitar la responsabilidad culpando a ......
  4. A veces me mantengo pasivo mediante.....
  5. A veces utilizo la autorrecriminación para.....
  6. Si actuara con más responsabilidad en el trabajo....
  7. Si actuara con más responsabilidad para conseguir más éxito en mis relaciones....
  8. Si me hiciera responsable de cada palabra que pronuncio....
  9. Si me hiciera responsable de mis sentimientos....
  10. Si me hiciera responsable de mis acciones en cada momento.....
  11. Si me hiciera responsable de mi felicidad.....
  12. Si el único significado de mi vida es el significado que yo estoy dispuesto a darle....
  13. Si estuviera dispuesto a respirar profundamente y experimentar mi propia energía....
  14. Si estuviera dispuesto a ver lo que veo y a saber lo que sé....
  15. En este momento está muy claro que ....
Ejercicio.
Podemos ser activos en unas áreas y pasivos en otras; ejemplo, podemos ser muy responsables en casa y descuidar a la familia o las relaciones sociales o podemos ser muy responsables con la salud, pero en cambio derrochar el dinero. Por lo tanto vamos a considerar las siguientes áreas.
  • La salud
  • Las emociones
  • La elección de tus parejas
  • La elección de tu cónyuge
  • La elección de tus amigos
  • Tu bienestar económico
  • El nivel de conciencia y de responsabilidad que aplicas en tu trabajo
  • El nivel de conciencia y de responsabilidad que aplicas en tus relaciones
  • Tu manera de tratar a la gente en general
  • Tu desarrollo intelectual
  • Tu carácter en general
  • Tu felicidad 
  • Tu autoestima
Puntúa cada item, considerando que 10 es lo que considerarías que tienes una autorresponsabilidad óptima y 1 el nivel más bajo de autorresponsabilidad. En las áreas donde menos puntuación tengas, seguro que te dices a ti mismo; no sé qué hacer, no sé cómo ser más responsable. Pero eso no es cierto.

Una de las formas que tengo para ser más responsable en el área X es....  Rellena los finales lo más rápido que puedas y te sorprenderás de la información que ya conoces, pues empieza a ser más activo en ese área partiendo de esa información.

Punto de reflexión.
Aceptar la responsabilidad de la propia existencia es reconocer la necesidad de vivir productivamente, es básico e importante poseer una orientación activa hacia la vida, tenemos, como humanos, la capacidad de integrar nuestras acciones con metas que podemos proyectar en nuestra vida.

Es conveniente que nos hagamos las siguientes preguntas relacionadas con la actitud de  autoresponsabilidad, imprescindible para desarrollar una autoestima sana.
  • ¿Qué acciones debo realizar para acercarme a la consecución de mis objetivos?
  • ¿Qué acciones puedo realizar para avanzar en mi carrera?
  • ¿Para mejorar mi vida amorosa?
  • ¿Para que los otros me traten bien?
  • ¿Para aumentar mis ingresos?
  • ¿Para ser más feliz?
  • ¿Para cultivar mi desarrollo intelectual o espiritual?
Luego tenemos que pasar de la intención a la acción y para ello cambiaremos nuestro diálogo interno.
En vez de "debería ser más concienzudo" decir ¿qué puedo hacer para ser más concienzudo? En vez de decir "debería adoptar una mejor actitud ante mi familia", decirnos, ¿qué acciones voy a emprender para mejorar mi actitud con mi familia?
La actitud puede ser mental o físca; pensar y planear una tarea es una actitud mental, realizar algo que estábamos posponiendo es una actitud física, reflexionar sobre un error cometido es una actitud mental, al igual que revisar un plan de empresa. Entonces, preguntémosnos siempre si la conducta que estamos llevando a cabo es la apropiada para ese contexto.
¿Qué acciones puedo realizar en este ámbito?
¿Cuáles son mis opciones? Si no espero un milagro ni nadie va a hacer las cosas por mi. ¿Qué puedo hacer yo? Si decido no hacer nada y quedarme en este status quo, ¿soy responsable de mi decisión?
Las áreas con mayor puntuación suelen ser en las que más te gustas y lógicamente las de menos, son las que tienes que potenciar porque no te sientes satisfecho contigo mismo, el problema está en que echamos la culpa a algo externo a nosotros.

Ejercicio. 
Compelta las siguientes oraciones
  1. Practico una mayor autorresponsabilidad cuando.....
  2. Evoto al máximo la autorresponsabilidad cuando....
  3. Cuando soy autorresponsable siento....
  4. Cuando evito la autorresponsabilidad siento....
  5. Si algo de lo que estoy escribiendo es cierto....
  6. Comienzo a darme cuenta de....
Piensa en ello durante una semana y escribe en tu cuaderno; si practicara más autorresponsabilidad. ¿Qué cosas podría hacer?
Ahora piensa en llevar a la práctica lo que has escrito, a modo de experimento, durante una semana. Descubre el efecto que te produce, si te gusta dicho efecto sigue una semana más y analiza de nuevo, si te sientes mejor, sigue otra semana.

viernes, 11 de mayo de 2012

La llave maestra. Lección 3. La fuerza del hábito.


 Tercera lección del curso basado en la Llave Maestra de Charles F. Hannel, en las conferencias de Luis Ravizza y otros autores.
Introducción.



"Nada hay más fuerte que el hábito."

                     Ovidio
En las lecciones anteriores veíamos que todos tenemos un poder interior al que no podemos renunciar, también hablábamos que lo principal es tener fe en esa fuerza. Posteriormente analizábamos cuál era la fuente de ese poder y veíamos que tenía que haber una relación entre la mente consciente y la mente subconsciente, para que de la primera los pensamientos pasaran a la segunda y era esta última la que se encargaba de llevar a cabo las tareas más complejas, así mismo que era la mente encargada de controlar los aspectos vitales de nuestra vida como la respiración, el latir del corazón y de todas las complejas reacciones químicas que se dan lugar en nuestro organismo. Veíamos que era indispensable filtrar a la mente subconsciente sólo aquellos pensamientos positivos y aceptados y que fueran conformes a nuestros objetivos. Para ello planteábamos unas prácticas en las que aprendíamos a ser libres tanto de nuestro cuerpo como de nuestra mente como base fundamental para llevar a cabo prácticas posteriores en las que iremos profundizando. Es indispensable controlar lo propuesto en estos primeros ejercicios para poder seguir con nuestro entrenamiento. Los resultados estoy seguro que merecen la pena. 
Como introducción a la lección tres, pongo una cita de Napoleón Hill en relación con lo visto anteriormente de tal forma que sirva como refuerzo a lo explicado.
"Todo lo que tu mente puede concebir e imaginar, si crees en ello, lo puedes conseguir." 

por último unos versos extraídos de la sabiduría Védica, donde se nos habla de la Unidad y de la diversidad como manifestaciones de esa Unidad.

“Ardiendo en muchos sitios, el fuego es uno.
Gobernando sobre todo, el sol es uno.
El amanecer que ilumina todo esto, es uno.
Y ciertamente uno es lo que con variaciones aparece como todo esto.”
(Rgv Vlll.58.2)


“Pues el Espíritu Uno son los dioses con los mortales,
copartícipes todos de gratos dones.” (Rgveda V111.27.14)


La importancia del hábito. 
 
Ahora veremos la importancia que tiene el hábito en generar nuestra realidad. Si nos damos cuenta de esta fuerza y energía que se encuentran detrás del hábito habríamos encontrado la fuerza de todo poder.
Todo pensamiento pasa de la mente consciente a la mente inconsciente y con el tiempo, se genera un hábito automático; una vez que realizamos ciertos actos de forma automática, podemos liberar a la mente consciente para que se ocupe de otras cuestiones. Como ejemplo podemos citar el escribir, primero era necesario que la mente consciente aprendiera los símbolos de la escritura, a combinarlos correctamente, hasta que a base de la repetición, se crea un hábito, esa información pasa a la mente subconsciente y ya no es necesario que estemos pendientes de como realizar los trazos. Pues así pasa con todo. Cuanto más hábito tenemos en una tarea, conseguimos que nuestro subconsciente la realice con mayor perfección.
Por ello es necesario que esas nuevas acciones o habilidades traspasen la frontera de la conciencia a base de la insistencia y del perfeccionamiento contínuo.
Sea lo que sea que desees, la mejor manera de logararlo es concentrarnos y enfocarnos en aquello que es la fuente de nuestro deseo, obviando los aspectos negativos y no centrarnos en como lograrlo. Tenemos que pensar en los objetivos en sí mismos en términos de formas, colores, tamaños, etc, de como llegar a ellos es cuestión de la mente subconsciente.

 Citando una frase de Og Mandino, "sólo un hábito puede dominar otro hábito"; luego analicemos cuales son nuestros malos hábitos en cuanto a pensamientos y acciones y pasemos a sustituirlos por otros nuevos, porque hay una frase que me gusta mucho y que dice que si sigues haciendo las cosas como hasta ahora, no conseguirás más de lo que tienes.


Lo Individual puede actuar sobre lo Universal, y que el resultado de esta  acción e interacción es causa y efecto. El pensamiento, por lo tanto, es la causa, y las 
experiencias que encuentras en la vida son el efecto. 

Elimina, por tanto, cualquier posible tendencia a quejarte de como han sido las 
condiciones, o como son, porque depende de ti el poder cambiarlas y hacerlas como quisieras que fueran.

Dirige tu esfuerzo al reconocimiento de los recursos mentales, siempre a tu mando, de los 
cuales viene todo poder verdadero y duradero. 

Insiste en esta práctica hasta que crees el hábito y llegues a comprender el hecho de que no puede haber  fracaso en el logro de cualquier objetivo en la vida si entiendes su poder y persistes en la consecución de tu  objetivo, porque las fuerzas mentales siempre están listas a sujetarse a la voluntad firme, para cristalizar pensamientos y deseos en acciones, acontecimientos y condiciones.

Pensamientos aceptados o aprobados.
Cada pensamiento recibido por el cerebro y a través del sistema nervioso, llega la información a cada parte del cuerpo, cuando es aceptado y está de acorde con nuestros deseos, es trasladado a la mente subconsciente para de ahí llevarlo al mundo como realidad.

Si tenemos un pensamiento relativo a un deseo, si nosotros aprobamos ese pensamiento (como por ejemplo pedir un aumento de sueldo) se gravará en la mente subconsciente y al dia siguiente el subconsciente preparará la situación; en caso de que ese pensamiento no lo aprobemos, es decir, que pensemos que no lo vamos a conseguir, que no nos lo merecemos o cualquier otra circunstancia, seguramente al dia siguiente encontremos al jefe del mal humor.
 En este caso no nos dimos cuenta de que toda acción para lograr nuestros objetivos parte de pensamientos aprobados, armoniosos y que no haya ningún otro en contra, pensemos que la mente subconsciente lleva a cabo nuestro último pensamiento aceptado, con lo que si por ejemplo nos vamos a dormir y nuestro último pensamiento es derrotista o de frustración, esta mente que no analiza creerá que eso es lo que pides, es por ello que insistimos en la importancia que tiene el crear un hábito de pensamientos aceptados con respecto de nuestro objetivo y esa debe ser nuestra misión.

Por ello la importancia de la práctica anterior en la que empezábamos a entrenarnos en el hecho de no dejar pasar ningún tipo de pensamiento, con ello conseguimos crear un hábito, el de poder filtrar aquello que queremos que pase a nuestra mente subjetiva. 


"Es nuestra actitud mental hacia la vida la que determina las experiencias con las que 
nos encontramos; si no esperamos nada, no tendremos nada; si exigimos mucho, 
recibiremos la porción más grande. El mundo es duro solamente si no obramos con 
firmeza. La crítica del mundo es amarga sólo para los que no pueden exigir espacio para 
sus ideas. Es el miedo a esta crítica la causa de que muchas ideas no vean la luz del día."


                                                 Charles F. Hannel
Pensamientos aceptados y la importancia de las emociones.
Todos los pensamientos llevan emociones asociadas, si son positivos, llevarán asociadas emociones positivas como, alegría, euforía, satisfacción y si por el contrario son negativos, las emociones que suscitarán serán de miedo, de odio, de preocupación, de ira, de nerviosismo.

Posteriormente veremos el tema de las emociones asociadas a los pensamientos y cómo eliminarlas cuando nos bloquean o consiguen hacer que sean los pensamientos negativos los que bombardeen nuestro subconsciente; pero eso lo veremos en la siguiente práctica. 
Es por ello que los pensamientos asociados con el miedo hay que destruirlos de inmediato, al principio no digo que sea una cuestión fácil, sobre todo en personas catastrofistas, pero cuando lo hacemos constantemente, conseguimos crear un hábito de tal forma que inmediantamente cambian nuestras emociones. 


Es muy fácil hacer la prueba, cuando te sientas mal por algo, localiza el pensamiento que te perturba e inhíbelo aunque sea por un instante y céntrate en algo positivo que te motive, te agrade o te guste, irradia fuerza y piensa que estás en contacto con una fuerza infinita que es la que se encarga de organizar todo en el Universo hasta el más mínimo detalle con la precisión más absoluta, verás que el efecto es inmediato en lo referente a tus emociones, pues si vamos creando el hábito a base de constantemente no dejar pasar pensamientos frustrantes, al final nuestra visión de la vida cambiará radicalmente, nuestro subconsciente se llenará de pensamientos asociados con el valor, la fuerza, el poder, la autoestima, la felicidad y pondrá en marcha las fuerzas necesarias para conseguir tus metas.

Como se cita en el libro El secreto:
  •  Las emociones son esos maravillosos regalos que tenemos y que nos permiten saber qué estamos atrayendo. 
  •  Tus emociones te indican si lo que estás pensando ahora, están alineadas con tus deseos.
  • Lo que estás sintiendo es un reflejo perfecto de lo que está en proceso de volverse realidad.
  • Cada vez que piensas, estás en proceso de creación. Algo se va a manifestar como consecuencia de ese pensamiento.
La fuerza Universal y tus deeseos.
Como bien dicen el el libro el secreto, el Universo es abundante y desea tu éxito, hay que saber cómo pedirle aquello que quieres, así de simple. Por ello sólo tienes que hacer lo mismo que hacías cuando aprendías a andar o a hablar y es concentrarnos mentalmente en el objeto de nuestro deseo como si realmente ya estemos en posesión de eso, silenciar la mente para evitar las interrupciones que pudieran llegarnos y enfocarnos en aquello que realmente queremos y eliminar la duda que tengamos en cuanto a su consecución.

"El conocimiento es el paradigma teórico, el qué hacer y el por qué, la capacidad es el cómo hacer. Y el deseo es la motivación, el querer hacer. Para convertir algo en un hábito de nuestra vida, necesitamos esos tres elementos."
                          
                                      Stephen Covey

Resumen de la lección.


Todo en la vida está sujeto al cambio, así que no tenemos más remedio que adaptarnos a nuevas circunstancias o a problemas que nos puedan surgir a lo largo de nuestra existencia. El problema no es tener problemas, el problema reside en su afrontamiento.
Hemos de adquirir pues el hábito de pensar correctamente para que las soluciones afloren desde nuestro subconsciente y esto se consigue mediante la práctica diaria. 



  • Cada función en la vida y cada resultado es fruto del pensamiento consciente por el que al final las acciones se vuelven habituales, luego se vuelven automáticas y finalmente pasan al subconsciente, para dejar a la mente consciente desarrollar nuevas actividades.
  • El ser conscientes de nuestra habilidad para irradiar fuerza física y mental, salud y armonía, nos hará ver que nada hay que temer. Esta es la enseñanza fundamental en la que hay que creer. Pero esta habilidad sólo se consigue con la práctica, al igual que el atleta necesita de un entrenamiento.
  • Toma el hábito de concentrarte en el objeto de tu deseo y así impresionarás tu mente subconsciente.
  • Toma a su vez el hábito de desechar las emociones negativas de miedo, ansiedad y frustración por emociones armoniosas de fuerza, poder, alegría. Ello te llevará a resolver mejor tus problemas.
  • La fe y la confianza en los hechos en los que nos enfocamos es lo que ha llevado al éxito a muchos hombres de negocios, inventores, creativos y a infinidad de personas que han triunfado en uno u otro campo. Conviertiendo la fuerza sutil e invisible del deseo en algo palpable y concreto del mundo objetivo.

Ejercicio propuesto para la lección 3.



Para tu ejercicio de esta semana, te pediré que avances un paso más. Quiero que 
no sólo permanezcas perfectamente quieto, inhibiendo todo pensamiento tanto como sea 
posible como indicábamos en las lecciones anteriores, también que estés relajado, suelto, que permitas a los músculos tomar su condición normal; esto quita toda presión de los nervios, y elimina esa tensión que con  frecuencia produce agotamiento físico. 


La relajación física es un ejercicio que se hace a voluntad y encontrarás que este 
ejercicio es de gran valor, ya que estimula la libre circulación de la sangre en el cerebro y 
en el cuerpo. 


Las tensiones llevan a la inquietud y a una actividad mental anormal producen 
preocupación, aflicción, temor y ansiedad. La relajación por lo tanto es absolutamente 
imprescindible para permitir a las facultades mentales ejercer la mayor libertad. 


Haz este ejercicio todo lo perfecto y completo que puedas, indica mentalmente que relajarás cada músculo y cada nervio, hasta que sientas tranquilidad y paz 
contigo mismo y con el mundo.
Sólo cuando estemos perfectamente relajados, podremos entrar en nuestro mundo interior.